El alicatado es una técnica para revestimientos en la que se agrupan pedazos de cerámica vidriada cortados en diferentes tamaños y formas geométricas con la ayuda de un alicate, de ahí el término de alicatado. Cada pedazo es monocromático y forma parte de un conjunto de varios colores que puede ser más o menos complejo, semejante al trabajo con mosaicos. Esta técnica está ampliamente documentada en los zócalos de las paredes de las principales estancias de la Alhambra. Las distintas piezas que forman los azulejos alicatados están dispuestos en tramas y repeticiones obsesivas, que se rigen por una estricta serie de esquemas simétricos. Si se giran, conservan la misma apariencia, algo parecido a lo que ocurre cuando se rota un triángulo equilátero. La belleza ornamental de los azulejos se basa exactamente en 17 patrones, que es el número máximo de composiciones simétricas en una superficie de dos dimensiones. Este tipo de pautas se da constantemente en la naturaleza. La simetría es un concepto que sustenta muchas cosas, podemos verla en biología, en física y con múltiples aplicaciones prácticas.
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